Los secretos de un buen emparchado

El emparchado no es una técnica que hay que hacer en la calle, a las apuradas, sino en nuestra casa, meticulosamente, para que esa cámara siga prestándonos servicios casi indefinidamente.

fuente: https://biciclub.com/

Mecánica de living: Emparchado en 3 minutos

El emparchado no es una tarea para hacer apurado en la calle; muy por el contrario es una artesanía que requiere de tiempo y paciencia. Por eso recomiendo hacerlo en casa y también aconsejo que cuando salimos a pedalear llevemos una cámara de repuesto, ya sea nueva o emparchada anteriormente en nuestras casas. La solución que pega el parche tarda en lograr el óptimo secado, por eso como mecánico siempre digo a mis clientes: “Si estás apurado no te hago un parche”, sobre todo durante un verano húmedo, porque el parche nunca seca bien y al poco tiempo se despega.
No recomiendo colocar un parche si tenemos un tajo en una cámara. En ese caso directamente conviene reemplazarla por una nueva. Tampoco funciona colocar un parche sobre otro parche, ya que la cámara y el parche se integran entre sí gracias a la solución vulcanizante, cosa que no sucede entre un parche y otro.

LAS HERRAMIENTRAS

Para realizar esta tarea necesitamos un kit (foto 1) conformado por parches, sacacubiertas, solución o cemento vulcanizante, un trozo de lija y, lógicamente, un inflador. En el caso de que la cámara aun conserve un poco de aire, antes de comenzar con la operación debemos quitarlo por completo para facilitar la extracción de la cámara, ya que muchas veces en el forcejeo de extraer o introducir la cámara, sobre todo utilizando las “cucharitas” o sacacubiertas, podemos dañarla. Para realizar esta nota desmontamos una cubierta de ruta de gama alta, lo cual facilita muchísimo el desarme, permitiéndonos desmontarla —siempre que la cámara no tenga nada de aire— sin el uso de sacacubiertas. Lo mismo debemos hacer en la operación inversa de introducir la cámara ya emparchada en la rueda, es decir, quitar por completo el aire para evitar dañarla al montarla nuevamente. En este punto cabe destacar que los sacacubiertas solo sirven para desmontar la cubierta de la rueda y no para volver a montarla. Incluso al usarlas para la tarea a la que están destinadas debemos prestar atención y tener mucho cuidado de no pellizcar la cámara cuando las introducimos en la rueda para desmontar la cubierta.

EL PROCEDIMIENTO

Desentalonar

Los sacacubiertas vienen de a pares, ya que para poder desmontar el talón de la cubierta necesitamos introducir el primer sacacubiertas entre la cubierta y la llanta para que no vuelva a montarse sola (foto 2), la mantenga desentalonada en un sector y tengamos ambas manos libres para continuar desmontando con el otro sacacubiertas el resto del neumático, el cual una vez introducido, iremos pasando de forma paralela y cuidadosamente entre la cubierta y llanta para desmontarla (foto 3). Una vez que tenemos un 20 o 25 por ciento de la cubierta desentalonada es conviente proceder con las manos para asegurarnos de no estropear la cámara. En reumidas cuentas, para esta tarea lo más recomendable es utilizar lo más posible las manos, haciendo uso de los sacacubiertas lo mínimo e indispensable.

Detectar el pinchazo
Una vez que hayamos extraído la cámara, la inflamos para detectar dónde está el pinchazo. Para ello podemos acercar la cámara a los labios humedecidos mientras la hacemos rotar lentamente, de modo de percibir de dónde sale aire (foto 4). También podemos acercarla a un oído. No recomiendo sumergir la cámara en un balde con agua ya que trae un especie de talco que la protege y que al humedecerse y pierde sus propiedades.

Preparar la zona
Lijar la zona donde vamos a colocar el parche apoyando la cámara en una superficie curva, como el mango de un inflador de pie o un palo de amasar (foto 5). La cantidad de superficie a lijar debe ser de aproximadamente un 20 por ciento más grande que el tamaño del parche que vamos a colocar. La lija debe ser de aspereza media a gruesa y no hace falta lijar un montón, lo que dependerá de cómo sea la superficie donde pinchó la cámara. El fin es dar porosidad y, sobre todo, igualar la superficie, más que nada cuando hay encuentro de material, o sea cuando vemos la típica línea abultada de material en la cámara. La superficie a emparchar debe ser bien lisa, lo que nos permitirá que se funda bien el parche con la cámara. La zona lijada cambia de color, tornándose ligeramente más oscura y opaca. Una vez hecho esto ya no tocaremos con nuestros dedos dicha superficie, ya que de hacerlo imprimiríamos la grasitud de nuestra piel allí, perdiendo poder de sellado. En el caso de tener un Dremel o similar, también podemos proceder a lijar con él, en cuyo caso lo haremos con la cámara inflada.

Vulcanizar
Es el momento de colocar la solución vulcanizante y es fundamental hacerlo bien. El vulcanizante no es un pegamento cualquiera, ya que tiene el poder de “soldar” el material de la cámara con el del parche, haciendo que se fusionen. Por eso no funciona poner otro pegamento como la gotita, por más potente que sea.
Colocamos una gota gorda de la solución en la zona (foto 6) y la extendemos con la parte de atrás del pomo, como si fuera una espátula (foto 7), esparciendo bien para que no queden grumos. Es preferible colocar poca cantidad y agregar luego si fuese necesario.
Procedemos a inflar un poco la cámara, ya que el aire saldrá por el pinchazo, volviéndose un punto blanco. Si esto no sucede puede ocurrir porque el pinchazo es muy pequeño. En dicho caso, antes de colocar la solución es recomendable agrandar apenas el agujero con una aguja de coser.
Una decisión crítica una vez colocada la solución es dejar secar la zona por al menos una o dos horas, sobre todo si hace calor y hay humedad, ya que si dejamos secar solo unos minutos y pegamos el parche, lo más probable es que tarde o temprano termine despegándose. En ocasiones, si es de noche, coloco la solución y al otro día, mientras desayuno, recién pego el parche.
Si estamos muy apurados, una opción es esperar unos 40 minutos al menos y tocar la solución de los extremos de la zona —donde no vaya a pegarse el parche— y si al tacto está completamente seca ya se puede colocar. Soplar y dar calor para que se seque más rápido son acciones contraproducentes.
Quitamos el papel metálico del parche (no así el transparente) y, evitando tocar la parte desnuda del parche, lo pegamos con el pinchazo en el centro (foto 8), el cual tenemos localizado por haber inflado un poco la cámara con la solución ya colocada.
Este pegado se hace con la cámara desinflada, aunque luego, al inflar, quede raro estéticamente ver la cámara con la deformidad típica que se genera donde tiene un parche. El porqué de esto es que si la cámara estuviese inflada el agujero va a estar más grande a la hora de colocar el parche.
Presionamos bien el parche con los dedos para que no quede nada de aire. Luego apoyamos nuevamente la cámara en el mango del inflador o en el palo de amasar y presionamos con el sacacubiertas o algún elemento redondeado (foto 9). Esta presión hará que la cámara, el parche y el líquido se fusionen en uno.
Luego quitamos el papel transparente y plegamos toda la zona de la cámara con parche para comprobar que ninguna de sus extremidades se despegue. Si esto sucede no nos dejemos caer en la tentación de colocar solución. Lo correcto es quitar el parche y repetir todo el procedimiento.
Inflamos la cámara y chequeamos que todo esté bien. Si no tenemos urgencia, lo ideal es dejar la cámara así por varias horas para asegurarnos que esté bien emparchada y que no tenga otro pinchazo. Para volver a instalarla en la rueda debemos desinflarla.

En búsqueda del culpable
Siempre que cambiemos cámara o emparchemos es funamental revisar la cubierta (foto 10) para asegurarnos que el objeto que causó el pinchazo no haya quedado clavado en la misma, ya que volverá a ocasionarnos el problema. Para esto pasaremos la yema de nuestros dedos en un sentido y luego hacia el otro, ya que el objeto punzante puede estar clavado en forma diagonal y que no lo sintamos cuando revisamos en un solo sentido.
También es aconsejable revisar el fondo de llanta (foto 11), esto es la cinta que cubre la llanta, para proteger a la cámara de los niples y rayos que se insertan en esta, ya que esto también podría causarnos un pinchazo.

Armado de la rueda
Prestar especial atención de colocar la cubierta con el correcto sentido de rotación (casi todas lo tienen, excepto las de muy baja calidad), que está indicado con una flecha en el lateral de la cubierta, junto a los datos de la presión de inflado y las medidas.
Si estamos sentados podemos colocar la llanta sobre nuestros pies con el agujero de la válvula a las 12 hs y montamos la cubierta. Tener en cuenta cómo ubicar esta, siendo ideal hacer coincidir el agujero por donde pasa la válvula de la cámara con la marca de la cubierta (foto 12). De esta manera, cuando pinchemos tendremos referencia de dónde revisarla. Por ejemplo, usando de analogía un reloj, en cual la válvula de la cámara son las 12 hs, suponiendo que pinchamos a las 14 vamos revisar la cubierta para saber si el objeto punzante sigue allí en el sector de las 14 y las 10, siendo las 12 el centro de la marca de la cubierta. Claro que si teníamos la marca en cualquier parte de la rueda, no coincidente con la válvula, no podremos usar esta ayuda de referencia tan útil, aunque sí podríamos, antes de desmontar la cubierta, marcar en ella con una tiza el sector que coincide con la válvula.

Dicho esto, continuamos montando la cubierta dentro de la llanta, primero de un lateral, dejando abierto el contrario para poder insertar la cámara. Ahora instalaremos la cámara. Lo primero a insertar es la válvula, luego introducimos ambos lados de la cámara a la vez dirigiéndonos hacia nuestros pies, cuidando que la cámara no quede retorcida o estrangulada.
Procedemos a entalonar la cubierta del extremo opuesto a la válvula, chequeando que la cámara no quede mordida entre la cubierta y la llanta. Entalonar la última parte es lo más difícil y, como dijimos al comienzo, lo ideal es hacerlo con las manos aunque si se hace muy difícil podemos ayudarnos con el sacacubiertas con mucho cuidado de no pellizcar la cámara.
Chequeamos toda la circunferencia de la rueda de ambos lados y procedemos a inflar, chequeando previamente en la información del lateral de la cubierta la presión de inflado correcta, la cual oscila entre dos números (recomiendo no inflar al máximo).

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *